sábado, 22 de abril de 2017

Respeta mi templo, el deporte (primera parte)

"Si no eres deportista, no profanes mi templo"

¿Por qué me he decidido a escribir este, quizás, polémico artículo...?
Porque toda mi vida me he movido por sectores donde las máximas que expreso a continuación eran la normalidad y, en un tiempo atrás , salir del entorno deportivo ha hecho que me encuentre con una negación al optimismo, al reconocimiento, la virtud que me está sorprendiendo muchísimo.No quiero decir, ni mucho menos ,que estas virtudes y otras, sólo se den en nuestro sector pero...sí era mi deber defender lo que creo son los verdaderos valores de autoestima y crecimiento personal y, que en mi caso, han nacido a través del cuidado de mi cuerpo con el ejercicio físico.

Porque donde tú ves aires de grandeza yo veo felicidad, donde tú ves superioridad yo veo superación, donde tú ves un obstáculo, yo veo un desafío. 
Porque si el mundo se aprovecha del débil, en nuestro mundo le servimos de ejemplo; o quizás,  cuando tú ves a alguien mejor, sientes envidia, yo admiración, inspiración y respeto.

Ese es mi mundo, respétalo.


Aprende de mi templo, amigo, porque además,  en mi mundo, la palabra machismo se aparca en la puerta. Tanto en un tatami, como en una sala , como en un box, cuando nos enfundamos zapas, nadie es más que nadie, no se habla de hombres o mujeres: los hay más débiles, las hay más rápidas, los hay más agiles, las hay más fuerte y no, no te quiero en mi mundo si no eres capaz de entenderlo, fuera .
Mujeres y hombres son el mejor equipo.
Se trabajan las debilidades de cada uno y se refuerzan, se dan herramientas y mucho ánimo y allí entendemos todos que nadie es mejor que nadie y que nuestro valor , gran valor, reside en esa diversidad de individuos, capacidades , así ganan los grandes equipos, uno de ellos llamado humanidad y te digo una cosa, sólo hay una moneda de cambio para entrar en mi club :el esfuerzo.

No te hablo sólo de sexos, aplícalo a categorías sociales, a poder adquisitivo, edades,etc. No hay nada más bonito y reconfortante que terminar una carrera y que se hable por igual del ganador como de la persona mayor que finalizo su recorrido. 


Esfuerzo, te lo repito, mi moneda de cambio

Y es que, además, en mi mundo “el que puede menos es, en realidad, el que hace más”.


“el que puede menos, es en realidad, el que hace más”.

 Evidente, no? Una persona que comienza, que se cansa, que no tiene técnica aun, que ha de aclimatarse a todo, pues en mi mundo, a esa persona nueva se le reconoce el merito, se la anima a seguir, jamás, repito, jamás, se le deja atrás (que se lo digan a mi equipo de endurance) Y ojalá esos valores se trasmitieran al resto de los ámbitos.

Aquí, en este punto, viene el filtro y no, no pienses que lo marcamos nosotros, los deportistas,  lo marcáis los demás, ORGULLO, pésimo y barato ORGULLO, nada más. Y muy encabronada me hallo con la de veces que he escuchado que somos unos engreídos y unos altaneros, que nos enfundamos en “nuestros cuerpos perfectos” y no pasamos de ahí,  y ¡ay, mamaíta¡ Pues analiza tu día y piensa que valores ostentas en  tu vida, porque lo mismo, hoy no has ayudado a nadie, ni le has animado en su peor momento, piensa si no has aprovechado la caída de alguien para pasar por encima de él, ¿has empatizado?.Lo mismo hasta ni sabes de que hablo, pues los deportista, estarán esbozando una sonrisa, seguro que lo han vivido de una u otra forma.
Un equipo es tan fuerte como su eslabón más debil.Coopera

Sí, porque si no entras en mi mundo es porque cuando tú te rindes , me cuentas ese  rollo de que no tienes tiempo o de que estás cansado ¿qué te crees que soy yo, Neptuniana? Claro que me canso y mi tiempo es igual de finito que el tuyo, pero ¿sabes qué? Te lo digo claro, clarito yo lo que sí soy es humilde, te lo voy a repetir, humilde.
Es decir, claro que llego hecha una zapatilla rota muchos días y resulta que voy hacer algo sencillo, como saltar un cajón y ups, ese día no puedo y parezco una babosa moribunda y mi sensación es la de querer morir o desaparecer, por supuesto, pero nene , en mi mundo, eso ,todos, toditos, todos lo valoran, el esfuerzo, la superación, el no dejarse vencer, el superar la sensación de cansancio en post a convertirte, mañana, en algo mejor y te llevas la medalla colgada del cuello. No, no la del ser el mejor, ni queremos, sino la de “no rendirse jamás”.


No quiero ser el mejor pero sí ser yo mi mejor versión.

Porque tú, ante las agujetas no quisiste seguir pero yo sí, seguí intentándolo  y no, no con la promesa de ser la mejor, no, sino con la idea de ser yo mejor. Así que, cuando quieras medirte conmigo, recuerda eso, el dolor o la incomodidad no son obstáculos para mí sino incentivos. Los muros no son barreras sino estímulos.

Por eso, si se te pasa por la cabeza, en algún momento, batallar con un deportista…mira que lleva el pecho lleno, llenísimo de esos galones.

Si tú no tienes ovarios o testículos para superar ese “no soy el mejor” , a mí no me comas más la cabeza con el no tengo tiempo, o es que “yo” estoy cansado, no, no y no .No me la comas más.
Si quieres, puedes, cambia tu “yo” por nosotros: nosotros te ayudamos, nosotros te enseñamos, nosotros te seguimos.

Y por cierto, aprovecho para decirte, deja ya de darme el tostón con que tendré que dejar de entrenar porque 


“Que tú no puedas porque no quieres, jamás significará que yo siga tu no ejemplo”.



No lo deje cuando me case, ni cuando fui mamá (ahí algo menos, criar a un niño sola lo complico bastante pero todos los veranos me calce mis zapas), no , no lo voy a dejar…y tampoco me voy a lesionar, ¡so , pesaos¡¡¡¡que no, que no me duele la espalda (adicto al fisio) por mucho que levante kilos, no y no ; que no me duele nunca o sólo anecdóticamente la cabeza (adicto a la farmacia), que duermo como los ángeles, plácidamente…Qué no , que no me das envidia cuando vas al burguer o comes bolleria industrial (segunda parte) Que no, so pesaos¡¡¡¡
Y tengo más y muchas más razones para prohibirte meterte con mi mundo, como ya te dije , él que puede menos ,no significa ,ni mucho menos ,que sea él que hace menos y sí, corazón mío, 

cuando quiero buscar súper héroes o heroínas, no enciendo la tele, me voy a mi box

 y aquí os podría hablar de tantos y tantos ejemplos, pero me quedaré con uno “mi super potentorra”. Jamás se dice no, jamás deja de dar ejemplo a los suyos, compagina, como muchos, mil roles y aunque llegue cansada y sabiendo de antemano que no podrá dar su cien por cien, porque ya uso su energía en otros menesteres, se calza sus zapas y…sigue y nos inspira a los demás.

Pero de súper héroes y heroínas tengo mi vida llena, gente que ha superado  un cáncer, gente que se ha tenido que operar de tumores, gente que un día perdió, sin saber por qué , la visión de un ojo, gente que perdió a toda su familia en un accidente de trafico y no, no voy a seguir. Aunque de hazañas tengo, te repito, mi vida llena y ahora te voy a decir otra cosa , alta y clara: te encierras en tu envidia al ver mi jovialidad, al ver mi alegría por vivir (segunda parte) y te crees que es porque mi vida es mejor que la tuya y no, querid@ , como con el cansancio y como con el tiempo, mi vida trae la misma mierda que la tuya, lo único que yo la administro desde otra óptica.
Aquí no termina nadie hasta que no acaba el último.Ya sabes ;él que puede menos es , en realidad, él que hace más



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