¿Por qué me he decidido a escribir este, quizás, polémico artículo...?
Porque toda mi vida me he movido por sectores donde las máximas que expreso a continuación eran la normalidad y, en un tiempo atrás , salir del entorno deportivo ha hecho que me encuentre con una negación al optimismo, al reconocimiento, la virtud que me está sorprendiendo muchísimo.No quiero decir, ni mucho menos ,que estas virtudes y otras, sólo se den en nuestro sector pero...sí era mi deber defender lo que creo son los verdaderos valores de autoestima y crecimiento personal y, que en mi caso, han nacido a través del cuidado de mi cuerpo con el ejercicio físico.
Y, por segunda vez, he de repetir esto (ya lo hice en La universidad del deporte).
Y es que, a veces pienso que confundes que trabaje feliz con
que no trabaje (somos personas joviales), de hecho me llama muchísimo la
atención esa idea de creer que la actitud sea la de escaqueo y no le de
realizar el trabajo y punto. Pero chatín ¿Cuándo me has visto a mi
auto-engañada con pociones mágicas (vease cremas, pastillas,etc ) y no buscando
mi propia superación a base de esfuerzo?
Puede ser falta de habilidades aun o conocimiento el que haga que mi
desempeño no sea el óptimo pero ¿ganas de escaquearme? No, compañero, del mundo
en el que vengo, trabajamos felices, nos sentimos a gusto haciendo bien las
cosas porque hemos aprendido a dar y que al final de ese camino siempre hay
recompensa y no pienso cambiar esa actitud.¿No reps? ni de coña, je,je.
Y qué manía con eso de querer ir de victimas que hay hoy en
día, harta también de esa necesidad barata de ir contando cansancios, dolores,
frustraciones, como si eso nos hiciera mejores en el trabajo o en la vida( que
se lo digan a nuestra futura mami, je,je)…PON SOLUCIÓN, que te dan una vida y
un cuerpo, a veces me pregunto si a los demás les dieron de repuesto... Déjame
disfrutar, déjame, mañana para mí será un reto nuevo porque las malas ondas las
limpiaré, ¿Cómo? Entrenando y ¿Por qué?, venga, ya empiezo a darte claves:
Cuando esperamos un suceso grato, nuestro cerebro envía por
adelantado las sustancias neurotransmisoras causantes de la sensación de
placer. Y como el circuito regulador del placer y del estrés se hayan
conectados, la experiencia FELIZ contrarresta el enfado directamente.
Y eso pasa con el deporte, por eso, cuando yo estoy
pensando: “bien, mañana al gym,” ya estoy feliz, se llama condicionamiento
clásico: estímulo-respuesta. Y lo mejor de todo, no depende de tener dinero,
no, depende de tu fuerza de voluntad.
Ahora te toca aguantarte mi vida, en el deporte, claro.
Mi vida deportiva comenzó con 5 años , mi madre me apunto a
gym-jazz.No recuerdo muy bien qué hacíamos, sí que era algo parecido al baile.
Por desgracia, a los 9 años una mala jugada hizo que se me
partiera el tímpano y, justo en pleno desarrollo psicomotriz, a mí se me
prohibieron muchos ejercicios dado que mi equilibrio fallaba.
Pero aun así, a los 12 años retome mi mundo y comencé con
Gimnasia Rítmica, donde acabe en poco tiempo en el equipo de competición pero,
indudablemente era mayor y se me acabó también pronto, a los 14.
Un año después no lo dude un segundo (y ahí sí que empecé
pronto) me apunte a un gimnasio, del cual, se puede decir ya no he salido de
una u otra forma.
Mi última actividad, crossfit, la inicie por una llamada de
la vida. Hace unos cuatro años, a veces, circunstancias trágicas nos encienden
ese botón emocional de” vive, pero no pasa por la vida, haz que la vida pase
por ti, no seas actor secundario de la vida de nadie, sino actor principal de
la tuya e inspira cada segundo de la tuya como si fuera el ultimo”.
Antes había dejado de entrenar con la asiduidad que se
necesita, trabajo, ser mami, dinero etc no me permitían dedicarme con la
seriedad con la que a mí me gusta, a mi pasión, el deporte.
Así que, me apunté a un box.
Y, me puedo sentir orgullosa porque todos los pinos que no
pude hacer de niña porque me partí el tímpano, los hago ahora.
¿Por qué escribo esta especie de autobiografía? Porque miro
mis pasos del pasado, analizo las circunstancias adversas de la vida y todas
las he solventado con mejor humor, ganas y energía gracias a mi buen estado de
forma física.
No digo que mi vida sea más o menos dura que la del resto
pero lo que sí te garantizo es que (ya lo dije anteriormente) yo no me coloque
en la cola de las vidas fáciles cuando éstas se repartían.
Ahora el rollo que te damos siempre sobre el deporte y al
que no le haces ni puñetero caso
La tierra te quiere para ella
Cuando eres joven, parece que esa vitalidad te permite
arramplar con todo y es normal que puedas pero, todo tiene su límite, a mí, el
deporte me ayudo. El deporte me nivelo, el deporte hace que toda la energía, la
buena y la mala se aúnen. Esto lo digo porque ya lo sé, ese rollo “estas
cansado” y yo te repito…y yo, o te crees que vengo de Marte.
La energía mala es la que se aúna con la gravedad y te hace
sentirte aplastado y sí, es así, no eres un flojuch@, eres un humano al que le
afecta la fuerza de 9.8m/s²como a todos.
Pero el deporte te da una manera maravillosa de que el
planeta, literalmente, no te aplaste hacia él y son, queridos, vuestros
músculos.
Cuando pasamos muchas horas de pie o sentados (en este caso
sin activar nuestros riego sanguíneo) la sangre se acumula ,por la gravedad
(esa que tiene tanta mala leche) , en el tren inferior y sólo te puede salvar
de esa sensación de “no puedo más” tu musculatura.
1 porque al tener la propiedad de contraerse –dilatarse
empuja la sangre hacia arriba ayudando al retorno venoso.
2 el primer efecto hace que, obvio, tu cerebro esté mejor
irrigado ,al recibir mejor los nutrientes no activará la alerta de “ey, que
estoy matado, descansa, no puedo seguir”.
Nuestro amigo el corazón
El haber hecho deporte toda la vida hace que sus cavidades
sean más grandes y éste sea capaz de mandar más sangre en cada latido pero eso
no es excusa para que no comiences hoy, he dicho hoy, a ejercitarlo.
Los estudios indican
que están más sanas las personas que se ejercitan a edades adultas en comparación
con los que se ejercitaron en el pasado y dejaron de practicar ejercicio, aunque el computo de años sea mayor en los
segundos, se benefician más del ejercicio en su salud actual, los primeros.
Evidentemente un corazón eficiente manda más y más rápido
nutrientes a todo tu cuerpo por lo que resistirás mucho mejor y te sentirás
mucho mejor.
Pasando la ITV, el metabolismo
Por lo dicho anteriormente, hacer deporte aumenta la
capacidad de aprovechamiento del oxígeno que le llega al organismo por la circulación.
Aumenta la actividad de las enzimas musculares, elementos
que permiten un mejor metabolismo del músculo y por ende una menor necesidad de
exigencia de trabajo cardíaco.
Aumenta el consumo de grasas durante la actividad con lo que
contribuye a la pérdida de peso.
Colabora en la disminución del colesterol total y del
colesterol LDL (“malo”) con aumento del colesterol HDL (“bueno”).
Incrementa la secreción y trabajo de diferentes hormonas que
contribuyen a la mejoría de las funciones del organismo.
Mejora la respuesta inmunológica ante infecciones o
agresiones de distinto tipo.(una verdad como un templo, los deportistas
enfermamos mucho menos).
Fortalecimiento de estructuras (huesos, cartílagos,
ligamentos, tendones) y mejoramiento de la función del sistema músculo
esquelético contribuyendo efectivamente en la calidad de vida y grado de
independencia especialmente entre las personas de edad.
Cambia el prisma con el que ves la vida
Aumenta la sensación de bienestar y disminuye el estrés
mental. Se produce liberación de endorfinas, sustancias del propio organismo
con estructura química similar a morfina, que favorecen el ” sentirse bien”
después del ejercicio.
Disminuye el grado de agresividad, ira, ansiedad, angustia y
depresión.
Disminuye la sensación de fatiga. Le da más energía y
capacidad de trabajo.
Mejora el sueño.
Yo no estoy enganchada a nada, ni a nadie para sentirme
mejor, y lo mejor de todo no necesito gastarme un dineral o vivir del lejano y
siempre futuro, esas vacaciones, ese viaje. No, vivo de mis sensaciones
internas y , como me rodeo de personas
con esa “onda”, la sensación de bienestar es una máxima en mis días.
Hablemos de ellas, las endorfinas, una vez más.
¿Te has dado cuenta de que después de salir a correr o
realizar ejercicio físico te sientes mejor, más animado y enérgico? Pues esto
se debe fundamentalmente a las endorfinas, una droga natural que es liberada
por nuestro cuerpo y que produce una sensación de placer y euforia.
Algunas de sus funciones son: promueven la calma, mejoran el
humor, reducen el dolor, retrasan el proceso de envejecimiento o potencian las
funciones del sistema inmunitario.
Sobrepeso y obesidad*
Por si no lo habías notado, no a todas las personas sienten
el mismo nivel de placer cuando, por ejemplo, degustan una apetitosa tarta de
chocolate.
Curiosamente, las personas con tendencia al sobrepeso y a la
obesidad cuentan con menos receptores de dopamina en su sistema nervioso y, en
consecuencia, necesitan ingerir más cantidad de tarta para notar la misma
satisfacción que produce el acto de comer algo dulce. Digamos que son menos
sensibles a los sabores que producen adicción. Esta es la conclusión a la que
llegaron unos investigadores ingleses, gracias a un estudio publicado en
Science.
Ahora la excusa del carnet de identidad.
"La salud celular de los músculos asociados con el
envejecimiento se "corrigió" con el ejercicio, especialmente si era
intenso (...) De hecho, las células de las personas mayores respondieron de
alguna manera más fuertemente al ejercicio intenso de lo que las células de los
jóvenes hicieron. Nunca es demasiado tarde para beneficiarse del
ejercicio".
Dr. Sreekumaran Nair, profesor de medicina y encodrinólogo
en la Clínica Mayo Estudio en Inglés sobre los beneficios del deporte en
mayores.
Así que, por todo esto, amigo, respeta y venera mi mundo
aunque mejor aun, únete a él
lagatfitness@gmail.com



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